Helsinki y alrededores
Helsinki fue fundada en 1550, como una "rival"
de la Hanseática ciudad de Reval (hoy en día conocida como
Tallin, capital de Estonia) por el rey Gustavo I de Suecia. El primer
poblado estaba plagado por pobreza, guerras y enfermedades. Por un largo
tiempo permaneció como un pueblo costero poco importante, opacado
por los centros comerciale smás importantes del Mar Báltico.
La construcción de la fortaleza portuaria de Sveaborg (hoy en día
conocida como Suomenlinna, literalmente Fortaleza de Finlandia) hizo crecer
el status de la ciudad, pero no fue sino hasta que Rusia venció
a Suecia en la Guerra Finlandesa y se anexó a Finlandia como el
Gran Ducado de Finlandia que Helsinki verdaderamente comenzó a
cambiar.
Para ayudar a reducir la influencia sueca, el zar Alejandro I de Rusia
movió la capital de Finlandia de la ciudad de Turku (también
conocida como Åbo) a Helsinki. La Academia de Åbo, la única
universidad del país, también fue reubicada en Helsinki
en 1827 y eventualmente se convirtió en la Universidad de Helsinki.
Estos cambios consolidaron a la ciudad en un rol completamente nuevo,
y durante las siguientes décadas se vio un crecimiento y desarrollo
sin precedentes en Helsinki, creando los pre-requisitos para el nacimiento
de una ciudad capital de clase mundial en el siglo XX. Estas transformaciones
se pueden admirar sobre todo en el centro histórico de Helsinki,
el cual fue reconstruido en un estilo neoclásico para hacerlo parecer
al de San Petersburgo. Y como en otros lugares, los avances tecnológicos
como la industrialización y el ferrocarril fueron un factor clave
detrás del crecimiento.
En la Guerra Civil Finlandesa de 1918, la mayor parte de Helsinki cayó
en manos de la Guardia Roja juntó con el resto del sureste de Finlandia,
luego de un breve periodo de lucha en enero. El Senado fue reubicado en
la ciudad de Vaasa, aunque algunos oficiales y senadores permanecieron
escondidos en la capital. Luego de que el curso de la guerra cambiara
en contra de la Guardia Roja, las tropas alemanas, que luchaban del lado
de la Guardia Blanca Finlandesa, recuperaron Helsinki en abril. De modo
contrario a Tampere, Helsinki sufrió pocos daños relativamente
durante la guerra. Después de la victoria de las Tropas Blancas
muchos soldados y colaboradores de la Guardia Roja fueron confinados en
prisiones a través de todo el país, siendo la más
grande de ellas (con capacidad para aproximadamente 13,300 prisioneros)
la antigua fortaleza navala de la Suomenlinna en Helsinki. Aunque la guerra
civil dejó una considerable marca en la sociedad, la calidad de
vida en el país y en la ciudad comenzó a incrementarse durante
la década siguiente. Arquitectos de renombre, como Eliel Saarinen
crearon planes utópicos para la ciudad, pero nunca fueron realizados
en su totalidad.
En los bombardeos aéreos de la Guerra de Invierno (1939-1940)
y la Guerra de Continuación (1941-1944) Helsinki fue atacada por
las fuerzas soviéticas. Los mayores ataques tomaron lugar en la
primavera de 1944, cuando más de mil aviones de guerra soviéticos
lanzaron más de 16,000 bombas en los alrededores de la ciudad.
De cualquier modo, gracias a la exitosa defensa aérea, la ciudad
se libró de una destrucción a gran escala que otras ciudades
de Europa sufrieron bajos bombardeos de escala similar. Solo pocas bombas
dieron en áreas pobladas.
Aunque gran parte de la primera mitad del siglo XX fue un periódo
violento en Helsinki, la ciudad continuó creciendo y desarrollándose.
La urbanización moderna de la post-guerra en la década de
los 1970's, la cual ocurrió tarde relativamente dentro del contexto
europeo, triplicó la población del área metropolitana,
haciendo el Área Metropolitana de Helsinki una de las de más
rápido crecimiento en la Unión Europea durante la década
de los 1990's
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